LA COROTOTECA, EL SANTUARIO DE LA MEMORIA EN SAN LUIS:

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Entre ríos y montañas se esconde un hermoso municipio llamado San Luis, está ubicado en medio de un ecosistema de gran biodiversidad con muchas especies silvestres, algunas de ellas endémicas. Las piscinas naturales y las cascadas que forma el río Dormilón son muy apreciadas por los turistas y visitantes.

San Luis como muchos municipios del Oriente Antioqueño, fue tiro al blanco por muchos grupos armados, este municipio es un testimonio vivo del conflicto armado que sufrió el país, San Luis, a pesar de su belleza también tiene historia de dolor, amargura,  y tristeza por tantos atentados guerrilleros, que causó el desplazamiento de muchas familias hacia otros municipios, la explosión con pipetas en la ahora alcaldía vieja y también atentados en el comando, hechos  que mantuvieron  a las personas encerradas en sus casas, debido al miedo a que dañaran a sus familiares o a ellos.

Actualmente el municipio ha renacido, en él ha retornado la esperanza después de esos momentos oscuros por los que pasó la gente, hoy el municipio se proyecta como un lugar turístico, ahora es un pueblo resiliente y se ha regenerado como el ave fénix.

La administración municipal de la mano con las víctimas, ha establecido un espacio en el centro de la alcaldía municipal, para rendir homenaje a las víctimas, un ejercicio de memoria y dignidad, es la Corototeca de las víctimas, la cual permite trabajar en conjunto por la verdad, la paz y la reconciliación.

La Corototeca es realizada por el colectivo Memorias que Unen de San Luis: un lugar vivo de memoria que contiene objetos, textos, fotografías e historias que las víctimas del conflicto armado han entregado en custodia al colectivo.

El proceso es apoyado por el proyecto #MemoriasQueUnen, y es financiado por el FNDH en Español.

De allí, cada objeto cuenta una historia de cientos de personas que ya no están por cuenta del conflicto que por décadas ha azotado el país.

Las víctimas entregaron sus historias, su intimidad con lo que dieron a la Corototeca, cada uno de los objetos fueron llevados por los mismos familiares de las víctimas, quienes hoy solo piden respeto por su dolor.

Se debe resaltar que en San Luis hubo 12.790 víctimas del conflicto armado; ignorar el pasado es condenar la paz a una infancia perpetua, es permitir que continuamente se nos escape a los cielos, inalcanzable e inasible.

Ejercicios como estos permiten que las víctimas sanen, que se les dignifique y se les respete.

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