El Trauma del Despojo y la Exclusión
Gloria Ramírez, líder de las víctimas y gestora del Salón del Nunca Más en Granada, ha alzado la voz para advertir que la figura del Área Metropolitana en el Oriente Antioqueño es un proceso impulsado por las «grandes élites» y representa un nuevo acto de despojo territorial y victimización para los municipios excluidos de la votación.

Desde un lugar que para los granadinos es «sagrado» y que busca que la historia de dolor y despojo «no vuelva a suceder», Ramírez cuestiona la legitimidad de la propuesta.
El Área Metropolitana: Un Modelo de Exclusión
La figura que se busca imponer solo incluye a ocho municipios del altiplano, dejando por fuera a 15, entre ellos Granada, San Luis, Argelia, Nariño, Sonsón, San Rafael y San Carlos.
- Indiferencia Política: La exclusión es la «figura total de lo que nosotros significamos para ellos». Los municipios excluidos solo existen para los políticos «en el tema de recursos naturales».
- Ausencia Comunitaria: La líder subraya que «cuando algo no se construye con las comunidades, con las personas, con la sociedad, difícilmente funciona». La falta de empoderamiento de las «comunidades de a pie» en este proceso, demuestra que la figura se define al «amaño, a su acomodo» de los funcionarios de turno.
- Victimización Recurrente: Las comunidades que fueron víctimas de la guerra y de la ausencia del Estado, sienten que vuelven a ser victimadas por el Área Metropolitana, que no las incluye ni las escucha.
El Negocio Urbanístico vs. La Soberanía Alimentaria
La líder de Granada rechaza la narrativa de que la figura impulsada es un «desarrollo» y la califica como una «excusa para poder apoderarse del territorio».
- Crecimiento Desbordado: La Área Metropolitana es precisamente para ampliar la malla urbanizable 80 kilómetros y aumentar la población a 2.5 millones de habitantes.
- El Valor de la Tierra: El campesino no necesita este modelo; necesita proyectos para «seguir sembrando comida». Este territorio, que produce alimentos, debe ser salvaguardado de formas «disfrazadas de desarrollo que para nada nos representa». Ramírez lo resume de forma contundente:
«Va a valer más un kilo de tierra que una libra de oro a futuro… un sancocho de billetes no se hace ni un caldo de monedas. Tampoco sobrevivimos con comida y para eso necesitamos este territorio, para que produzca comida…»
La Fragilidad Económica y la Injusticia de los Recursos
El municipio de Granada ejemplifica la injusticia de la distribución de recursos frente a su aporte al país:
- Microcentrales y Beneficios Categóricos: A pesar de producir energía a través de microcentrales, Granada es un municipio categoría sexta, donde el alcalde de turno tiene que «raspar con las uñas cualquier peso» para que el territorio sea viable.
- Ausencia de Proyectos: La falta de un presupuesto suficiente impide tener proyectos de «grande envergadura». La comunidad ya ha pasado por el trauma de un mediano embalse como el de El Peñol, donde la orden «la dieron, no tuvieron en cuenta a la comunidad». El fin no justifica los medios, y el territorio no puede dañarse por una decisión tomada desde un puesto temporal.
Empoderamiento y Construcción Colectiva
La solución a los problemas del Oriente Antioqueño pasa por el empoderamiento comunitario y la construcción de base.
- Planes de Gobierno Comunitarios: Los planes de gobierno deben ser construidos por las comunidades desde su necesidad y su territorio, pues ellas son las dueñas del territorio.
- Llamado a Votar NO: La invitación a los habitantes de los ocho municipios es a votar NO en la consulta del 9 de noviembre. Esto no es un capricho, sino la forma de «abrir la posibilidad de un diálogo, de una construcción colectiva, de una junta de todos».
- Desarrollo Concertado: El desarrollo tiene que consultarse, evaluando «qué daños trae, qué beneficios trae, qué impacto trae».
Ramírez concluye con un llamado al amor por la tierra y la acción concertada:
«Yo pienso que a nosotros nos llaman a construir territorio y ahí estamos. Llevamos 18 años construyéndolo porque no nos vamos a prestar ahora para que podamos construir, eh, como dices tú, en una juntanza que nos permita nosotros tener opinión, tener decisión, tener planificación y tener ejecución.»
