El crecimiento desaforado del Oriente Antioqueño tiene inquietos a varios líderes de la región, a pesar de que muchos piensan que esto es un aspecto positivo, a otros les preocupa, es por eso que Rolando Albeiro Castaño, concejal del municipio de San Vicente Ferrer hizo un análisis de la situación, exponiendo que, “esto nos advierte de la dinámica inmobiliaria y la presión que hay en el suelo, pero también sobre unos recursos naturales en toda esta subregión de Antioquia que se concreta más en el altiplano, pero que indudablemente vienen irradiando todos los municipios, hoy la dinámica de embalses, de bosques, de páramos es impresionante, entonces lo que va en esa línea del sector público, sector privado, hemos venido muchos alzando la voz la preocupación de lo particular”.
Si bien, el Oriente Antioqueño se caracteriza como una región con muchos aspectos positivos, “cada día vemos la segunda residencia o vivienda permanente rural, pero también una expansión muy grande, hay un desplazamiento del suelo rural, donde había una finca de 5 hectáreas de una familia campesina, hoy hay 15, 20 lotes y nuevos habitantes, con una cultura muy diferente, perdiendo la vocación agropecuaria del altiplano del Oriente” señaló Rolando.
De la misma manera que explicó que, “los retos que tenemos en infraestructura de los servicios públicos en zonas urbanas de todos los municipios, ese es un tema de actualidad, si va a La Ceja, si va a Rionegro, hay preocupación en las zonas urbanas, se suma la presión rural, y esa presión rural se representa en el tema de residuos sólidos, hoy los fines de semana hay una alta ocupación, pero que hacemos con los residuos que generamos, entonces empezamos a ver esos punto de acopio, es un reto para las administraciones y lo segundo es el tema del agua”.

Por otro lado, Rolando Albeiro menciona que, “hoy el Oriente representa el 10.4% de PIB de Antioquia, ósea que ahí hay otra presión y es también todo ese desarrollo industrial que se ha venido consolidando en el sector de Guarne, Rionegro y Marinilla, también eso ha generado esa demanda, lo que estaba previsto para 5 años se anticipó”.
“Ha habido una valorización y lo que crea una presión en nuestros campesinos de vender a costos que no son efectivamente los apropiados para que ellos terminen desplazados”.

De igual forma, Castaño enfatizó que, “en el ejercicio del ordenamiento territorial hay tiene tres elementos, uno el instrumento de planificación, dos la gestión del territorio y tres el tema financiero, y es que, con la espiral de crecimiento, eso se debe ver en que valoriza las propiedades, se cobre el impuesto predial que se tenga que cobrar, hay una inequidad tributaria, derivado de este bum urbanístico va hacer muy importante que las obligaciones urbanísticas, esos recursos hay que vigilarlos”.
Por último, Castaño concluyó haciendo un llamado a la unión de esfuerzos, “nos queda como región de juntar esfuerzos, irnos articulando, porque como vamos, el tema no funciona bien, cada municipio no funciona como una isla, aquí toca articular, esa es parte de los retos y hay, es un llamado de atención en la parte financiera, tenemos que buscar un mecanismo en el cual nos articulemos y realmente si nos planifiquemos”.
