El futuro del Valle de San Nicolás, en el Oriente Antioqueño, se encuentra en un momento crucial. La propuesta de un área metropolitana ha generado un intenso debate, y voces influyentes como la de Gerardo Cardona, expresidente colegiado de la Asamblea Provincial Constituyente y exdirector de Masora y Pro de Paz, han levantado alertas sobre los riesgos y peligros que esta figura podría traer para la región.

¿Una figura “pasada de moda” que concentra poder?
Según Cardona, la figura del área metropolitana es «pasada de moda» y no es la más adecuada para el Oriente Antioqueño. En su opinión, este modelo «concentra, hegemoniza» y genera una dependencia de un municipio núcleo. Además, argumenta que no permite una verdadera participación ciudadana y no considera los problemas estructurales de la sociedad y el territorio.
Uno de los puntos más críticos es la pérdida de autonomía de los municipios. Cardona explica que el Plan Metropolitano sería superior al Plan de Ordenamiento Territorial y al Plan de Desarrollo de cada municipio. Esto se traduce en una dependencia en decisiones clave como el uso del suelo, la infraestructura, el transporte, la vivienda de interés social y los servicios públicos.
Más que desarrollo, ¿un negocio de urbanización?
Para Cardona, el Área Metropolitana no es una herramienta de desarrollo, sino un negocio. Asegura que esta propuesta es impulsada por quienes manejan los grandes monopolios de la urbanización en Colombia, con el objetivo de convertir las zonas no construidas en zonas construidas.
El experto señala que el negocio de la construcción puede generar ganancias de entre el 30% y el 50%. Esto, junto con la concentración de poder económico y político, crea un modelo de crecimiento que es muy distinto al desarrollo sostenible. Cardona enfatiza la importancia de generar un equilibrio entre el medio ambiente, los espacios verdes y los espacios construidos, algo que el área metropolitana no tiene en cuenta.
El Valle de Aburrá como «claro ejemplo»
El Valle de Aburrá es la figura metropolitana más desarrollada de Colombia, pero Cardona la utiliza como un ejemplo de lo que se debe evitar. En su análisis, el Valle de Aburrá no es un modelo de convivencia, equilibrio, sostenibilidad o justicia social, sino que presenta «los desequilibrios más grandes» y «los abismos más impresionantes en el tema de desarrollo». La preocupación es que el Área Metropolitana del Oriente Antioqueño termine replicando estos mismos problemas, trayendo la gentrificación y colapso que ya se vive en Medellín y sus alrededores.

El impacto en el medio ambiente y el desplazamiento de campesinos
Uno de los mayores temores es el impacto ambiental. Con una proyección de 2.5 millones de habitantes en 20 años, Cardona advierte que se corre el riesgo de desaparecer a Cornare, la autoridad ambiental de la región. Además, se perdería la gobernanza sobre el agua, que históricamente ha sido manejada por más de 300 acueductos veredales comunitarios.
Cardona también es enfático en el riesgo de desplazamiento de la población rural. Argumenta que el modelo de «desarrollismo» no toma en cuenta a los habitantes del territorio, y por lo tanto, a los urbanizadores les «importa un bledo el campesino» y lo que tengan que sacrificar para generar ganancias.
Un llamado a la acción: figuras más democráticas
Gerardo Cardona hace un llamado a la comunidad, la academia, la iglesia y los pensadores a generar propuestas y figuras «co-creativas» mucho más democráticas y participativas que el área metropolitana. Propone una figura que reúna al menos a los 23 municipios del Oriente Antioqueño, en lugar de segregar a 15 de ellos, dejando de lado a municipios con deudas históricas y grandes necesidades.
La decisión final sobre el futuro del Oriente Antioqueño se tomará en la consulta popular del 9 de noviembre. Cardona insta a la gente a votar
NO al Área Metropolitana, para defender un desarrollo planificado, concertado, justo, inclusivo y que respete al campesino y al medio ambiente, en lugar de una invasión de edificios y negocios.
Vea aquí la entrevista completa con Gerardo Cardona:
