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Área Metropolitana de Urabá y Oriente Antioqueño: ¿Desarrollo o un negocio multimillonario?

En un momento crucial para el futuro del Valle de San Nicolás, la propuesta de crear un área metropolitana ha generado un intenso debate y preocupación en la ciudadanía. ¿Se trata de una iniciativa que busca un verdadero progreso para la región, o esconde intereses económicos y políticos que solo beneficiarán a unos pocos? En…

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En un momento crucial para el futuro del Valle de San Nicolás, la propuesta de crear un área metropolitana ha generado un intenso debate y preocupación en la ciudadanía. ¿Se trata de una iniciativa que busca un verdadero progreso para la región, o esconde intereses económicos y políticos que solo beneficiarán a unos pocos? En una edición especial de la «Maratón de Voces Ciudadanas», líderes de distintas regiones, como Harold Caicedo, concejal de Chigorodó, levantan su voz para advertir sobre los «peligros ocultos» de esta propuesta.

El concejal Harold Caicedo denuncia que en Urabá, al igual que en el Oriente Antioqueño, la iniciativa para el área metropolitana ha sido impulsada por políticos, empresarios y alcaldes sin una consulta adecuada a las comunidades. Caicedo, uno de los líderes del «NO al área metropolitana de Urabá», explica que en su municipio, Chigorodó, la autorización para iniciar los estudios se dio bajo la premisa de que habría una socialización posterior, algo que nunca ocurrió. «Simplemente con esa autorización la alcaldesa presentó su documento ante la Gobernación de Antioquia y empezaron con el trámite».

Este proceso se ha visto envuelto en polémica, especialmente después de que el municipio de Turbo, el más grande de la región, decidiera retirarse de la intención de conformar el área metropolitana. Esto encendió las alarmas en Chigorodó, llevando a dos concejales a estudiar a fondo el tema y a proponer una marcha atrás en la iniciativa. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, el proceso ha continuado.

Uno de los puntos clave de la oposición se centra en la Ley 1625, la cual, según los líderes, «centraliza el poder» y hace que los municipios pierdan su independencia. Los «hechos metropolitanos» se imponen por encima de los acuerdos de los concejos municipales, e incluso por encima de los acuerdos de los concejos. Caicedo y su equipo llevaron a cabo un estudio profundo de la norma y concluyeron que no es lo más conveniente para la región de Urabá, ya que «realmente no es ningún desarrollo. Lo que quieren es quedarse, monopolizar todo el negocio».

Además, se señala que los promotores de la iniciativa pertenecen al mismo partido político y son del mismo municipio, lo que evidencia, a su juicio, un interés de «apropiarse del poder y hegemonizar en Antioquia».

El área metropolitana podría absorber competencias clave como la autoridad ambiental, el tránsito y la administración de los servicios públicos. Esto representa una amenaza directa para las empresas públicas locales, como la empresa de aseo de Chigorodó, que ha venido recuperándose y generando empleo directo e indirecto para la población. Para el concejal, no es justo que una entidad externa «absorba una empresa como estas».

El expresidente Álvaro Uribe, al apoyar el Área Metropolitana del Oriente, afirmó que la oficina de planeación de un municipio como El Retiro debería reducirse, ya que la planificación territorial la haría el área metropolitana. Esta declaración, lejos de ser un argumento a favor, fue tomada por los opositores como una confirmación de sus temores. «Nos está diciendo: tienen la razón, los que no quieren hoy ser parte del amo, porque ellos han manifestado de que se pierde economía territorial y él lo acaba de manifestar».

Los líderes del «no» insisten en que no se oponen al desarrollo, sino a la imposición de un modelo que no se ajusta a la realidad de la región. Por ello, proponen alternativas como la creación de una «provincia de la agricultura» que una a los municipios de la región de Urabá, con el fin de aprovechar su potencial agrícola y pecuario de manera colaborativa y planificada por las propias comunidades.

La lucha contra el Área Metropolitana es una batalla por la autonomía, la identidad y el futuro de las comunidades. Los líderes insisten en que la unión es necesaria, pero debe darse de manera horizontal, permitiendo que los municipios conserven su independencia y sean ellos mismos quienes planifiquen su desarrollo, sin imposiciones externas que solo busquen el beneficio económico y político de unos pocos. La «Maratón de Voces Ciudadanas» continuará visibilizando estas denuncias y seguirá diciendo «no al amo».

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