A través de una Acción Popular los Guardianes de la Ruta 60, organización de conductores y usuarios de la mal llamada Autopista Medellín-Bogotá, en el tramo Santuario a Puerto Triunfo, exigirán por la via judicial que INVIAS cumpla con sus responsabilidades de mantenimiento de la malla asfáltica y la seguridad de los usuarios de esta importante Via Nacional.
En Colombia, las acciones populares se constituyen en un mecanismo legal para la defensa de los derechos e intereses colectivos, tales como el goce de un ambiente sano, la seguridad y la movilidad. En este contexto, se ha vuelto necesario acudir a esta herramienta jurídica para exigir al Instituto Nacional de Vías (INVIAS) que garantice las condiciones de seguridad y movilidad en la vía que conecta los municipios de El Santuario y Puerto Triunfo, una importante arteria vial que atraviesa el oriente antioqueño y comunica con el Magdalena Medio.
Este tramo ha sido escenario constante de siniestros viales, muchos de ellos con consecuencias fatales. Las causas principales son el evidente deterioro de la carretera: hundimientos, baches profundos, ausencia de señalización, derrumbes frecuentes y falta de mantenimiento preventivo. Estas condiciones no solo ponen en riesgo la vida de conductores, pasajeros y peatones, sino que también afectan el desarrollo económico de la región, al dificultar el transporte de mercancías y limitar la movilidad de las comunidades.
Esta Acción Popular busca, entonces, que INVIAS asuma su responsabilidad en la conservación y mejoramiento de esta vía nacional. Se exige que se realicen obras urgentes de mantenimiento, señalización adecuada, intervención en puntos críticos y un plan a largo plazo que garantice condiciones mínimas de seguridad vial. La falta de acción constituye una vulneración a los derechos colectivos a la vida, a la seguridad, y al uso eficiente de la infraestructura pública.
Este llamado no es solo legal, sino también moral y social. Las familias que han perdido seres queridos por accidentes evitables no pueden seguir esperando. La infraestructura vial no debe ser una trampa mortal, sino una garantía de conexión, desarrollo y bienestar. Es hora de que las autoridades respondan con hechos concretos y no con promesas dilatadas. Por ello, la Acción Popular representa una medida necesaria, justa y urgente para salvar vidas y proteger el interés colectivo.
La «gota que reboso la tasa» se presentó hace apenas días cuando un conductor de camión murió al esquivar un hueco en pleno puente sobre el Rio Samana y cayó al abismo.
