El pasado jueves se realizó la Sesión de la Comisión II del Senado de la República, con la presencia del Ministro de la Defensa Nacional, Dr. Iván Velásquez, en Marinilla con una convocatoria excepcional y una participación absolutamente legitimadora que reflejó la enorme preocupación que tiene la Región y sus comunidades por el tema de la seguridad.
Una seguridad que los hechos nos muestran todos los días que lo que vivimos en el Territorio va más allá de la simple percepción para convertirse en la antesala de la repetición de una historia macabra de horror y dolor que le costó al Oriente Antioqueño miles de desplazados y cientos de asesinatos.
Sobre todo, una historia que le costó el retraso en su desarrollo a los municipios más periféricos. Atraso que no solo no superan, sino que se profundiza todos los días más en municipios como San Luis, San Francisco, Granada, Argelia y Nariño, para citar solo algunos.
A este importantísimo evento para la Región, que requería de la presencia de todos sus líderes, no asistió el Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón Cardona, tampoco muchos alcaldes de su corriente política, en lo que, pareciera haber sido un boicot político al esfuerzo del Senador Nicolás Albeiro Echeverri por visibilizar la problemática de seguridad que atraviesa el Oriente Antioqueño. La arrogancia del Gobernador para con la Región es intolerable.
La presencia del Senador Esteban Quintero, solo a dar declaraciones de prensa, antes de empezar el evento, y su pronta salida del teatro con la excusa de tener que ir a un funeral, fue para decirlo con la sinceridad que nos caracteriza, una sinvergüenzada con la Región y sus dificultades.
A propósito del Senador Esteban Quintero, a quién he valorado en su ejercicio político cuando lo ha hecho bien, pero también he cuestionado cuando el oportunismo político o el desafuero ideológico lo ponen en contra del Territorio, me pidió, antes de irse ayer, que tengamos una conversación que nos permita juntarnos en los que nos une y analizar lo que nos diferencia.
Desde aquí públicamente reitero mi voluntad para que esa conversa se pueda dar y que, ojalá, nos pueda llevar a liderar procesos que puedan cerrar las brechas de inequidad que existen en la Región y en lo cual la participación del Gobierno Nacional es fundamental.
Como fue fundamental la presencia del Ministro Iván Velásquez el pasado jueves en Marinilla para las tres conclusiones que, a mi modo de ver, fueron fundamentales de la Sesión de la Comisión II del Senado:
La terminación del negacionismo cómplice de la institucionalidad frente a la realidad de copamiento ilegal de la Región. La participación muy nutrida de la sociedad civil, que es, en ultimas, la víctima del conflicto y la convocatoria a un CONSEJO NACIONAL DE SEGURIDAD HUMANA INTEGRAL que aborde el tema de seguridad desde la necesidad de una inversión social que les permita mayores oportunidades a las comunidades de la Región.
Gracias, Senador Nicolás Albeiro Echeverri, por haber asumido las banderas de los problemas de seguridad de una Región en la que sus líderes políticos, fundamentalmente de un sector político de extrema derecha, tiran la piedra y esconden la mano.
