La posible integración de varios municipios del Oriente Antioqueño a la figura de Área Metropolitana ha encendido las alarmas entre líderes sociales y ciudadanos. En el municipio de La Unión, este debate ha encontrado una voz contundente en Eleuterio Martínez Valencia, un líder social reconocido que se opone firmemente a la propuesta, argumentando que representa una amenaza a la identidad, la economía y la autonomía territorial.

La Desnaturalización de La Unión
Para Eleuterio Martínez, la oposición al Área Metropolitana comienza con una cuestión de identidad y geografía. La Unión es un municipio eminentemente agrícola que, a diferencia de otros, no pertenece al Valle de San Nicolás. Este territorio, descrito por el líder como «una meseta más alta que el Valle de San Nicolás», cumple una función vital: se ha convertido en el «radiador» y la parte ambiental del desarrollo urbanístico que se está gestando en la región.
La Unión se ha forjado con sus propias manos y su propia fuerza a lo largo de más de un siglo. Su fortaleza económica es notable:
- Economía Agrícola: El municipio trae una tradición de agricultores y forjadores de la tierra, con capacidad incluso para la exportación.
- Empleabilidad Récord: Eleuterio Martínez destaca que La Unión tiene entre el 96% y el 98% de empleabilidad, lo que significa que el desempleo es prácticamente inexistente.
- Cultura Emprendedora: «Nosotros somos empleadores, nosotros no somos empleados. Acá se genera empleo», afirma Martínez.
Martínez cuestiona la lógica de la integración, afirmando que su municipio tiene «una economía muy diferente y conversamos muy diferente» con el desarrollo del Valle de San Nicolás. Sin embargo, advierte que el Valle debe tener presente que La Unión es fundamental para su supervivencia, ya que provee la soberanía alimentaria de ese desarrollo desmedido.

Los Riesgos de la Ley 1625: Pérdida de Autonomía y «Depósito de Durmientes»
Uno de los puntos más álgidos de la crítica de Eleuterio Martínez es la falta de transparencia en el proceso. La comunidad y el Concejo de La Unión nunca fueron informados sobre la decisión de pertenecer al Área Metropolitana. El acuerdo, según el líder, fue el resultado de una reunión entre ocho alcaldes del Oriente Antioqueño y el Gobernador.
La firma de esta propuesta, especialmente por parte de la alcaldesa, solo generará que los recursos naturales de La Unión terminen sirviendo al Valle de San Nicolás «prácticamente por nada».
La Amenaza Inmobiliaria
Una de las mayores preocupaciones de Eleuterio Martínez se centra en la Ley 1625 y los bancos de tierra inmobiliarios.
«Es el tema que el Área metropolitana habla en la Ley 16 25 sobre los bancos de tierra inmobiliarios. Comunidad le tenemos que parar bolas a esto… La Unión es un municipio que está prestado y está dado para que los bancos de tierra inmobiliaria, para vivienda de interés social y vivienda de interés prioritario se den acá«.
Martínez teme un desarrollo «devastador» de 10.000 viviendas de interés social/prioritario, que llevaría a que La Unión se convierta en el «depósito de durmientes» que necesita el Área Metropolitana. Un municipio de propietarios y raizales se vería obligado a vivir bajo las reglas de quienes no conocen su historia. La realidad, según Martínez, es que La Unión sería un municipio marginal.

Inocencia y Falta de Recursos
El líder califica la actitud de la mayoría de los alcaldes como de «inocencia y falta de conocimiento» sobre las implicaciones reales de la integración. A pesar de las «ofertas» de autopistas, hospitales y desarrollo extremo, no se está mirando lo que ese desarrollo puede afectar.
Eleuterio también desmonta el argumento financiero:
- ¿De dónde viene la plata? Se cuestiona si Rionegro realmente puede «poner la plata» cuando el Valle de San Nicolás no cuenta con una empresa fuerte que lo respalde, a diferencia de Empresas Públicas de Medellín con el Valle de Aburrá.
- Valor de los recursos naturales: «Ellos no cuentan el valor que tiene el aire, el valor que tienen los recursos hídricos, el valor que tiene este verde, el valor que tiene este espacio que vale mucho más que cualquier peso».
- Falsas expectativas: Con los escasos 5.000 millones de pesos que manejaría el Área Metropolitana, solo se harían «tres cuadras de placa Huella», una cifra insuficiente para el desarrollo prometido.
El Llamado a la Unidad y las Alternativas
Eleuterio Martínez insiste en que el problema central es la Ley 1625, que él considera «totalmente centralista y burocrática». La autonomía se pierde porque el Plan Metropolitano estará por encima de los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) y porque el municipio núcleo tendrá capacidad de veto.
Sin embargo, el líder no está en contra de la integración o el trabajo conjunto. Propone alternativas que ya existen en la Constitución Nacional:
- Planes Maestros y Alianzas Intermunicipales: Para solucionar problemas conjuntos.
- Provincias: Figura a la que se le pueden poner «dientes» para funcionar.
- Ejemplos Exitosos: Cita la alianza de municipios en el Golfo de Morrosquillo (Tolú, Coveñas, San Antero) que lograron la integración sin ser Área Metropolitana, desarrollando aeropuertos, instituciones educativas y malecones, unidos por el mar.
El llamado final de Eleuterio Martínez Valencia a los habitantes de La Unión y a todo el Oriente Antioqueño es claro:
«Démosle un NO para el 9 de noviembre, pero démosle un SÍ a sentarnos a charlar qué es lo que podemos hacer con este Oriente, pero donde todos participemos con igual de condiciones, donde todos aportemos con lo que tenemos, no con lo que ellos nos quieran poner.»
El objetivo, subraya el líder, no es el «crecimiento» descontrolado, sino el desarrollo concertado. La Unión está diciendo NO al Área Metropolitana (AMO) para decirle SÍ a una alianza del Oriente Antioqueño.
