La ola sicarial que se viene dando en diferentes municipios, en sitios céntricos de los cascos urbanos, tiene muy preocupada a la comunidad del Oriente Antioqueño y ya genera alarmas importantes en el Departamento y en el país.
El Peñol, San Carlos, El Retiro y Alejandría fueron el escenario de los hechos sicariales registrados en las últimas semanas. Sin embargo, esta situación se viene presentando hace meses en todas las subregiones del Oriente Antioqueño.
Aunque fuentes oficiales consultadas por este Medio aseguran que son hechos aislados, al parecer, existe un patrón que desborda la capacidad institucional y la inteligencia de los Organismos de Seguridad del Estado.
Las capturas de las últimas horas en el Carmen de Viboral, entre las que se encuentran dos miembros de la Policía Nacional posiblemente responsables del asesinato en octubre pasado de un creador de contenidos, es absolutamente preocupante para un Territorio en el que varios oficiales, suboficiales, soldados y policías pagan condenas por la macabra practica de los «falsos positivos».
Según la Jurisdicción Especial para la Paz en el Oriente Antioqueño se han documentado unos 320 casos de «falsos positivos», todos sucedidos entre el 2000 y el 2006.
Así las cosas, las organizaciones de Derechos Humanos que han venido denunciando presencia de estructuras armadas en la Región muestran su preocupación frente a esta ola sicarial que afecta al Territorio y sus comunidades.
En reciente Consejo de Seguridad, realizado en el Municipio de Alejandría, varios alcaldes mostraron su preocupación frente a la situación de seguridad de sus municipios y solicitaron a los comandantes de la Policía y el Ejercito Nacional más contundencia en las labores de inteligencia que permitan una acción preventiva eficaz sobre esas organizaciones delincuenciales que operan en la Región.
La verdad. la preocupación ciudadana es grande y los videos de asesinatos como los de El Peñol muestran claramente la intrepidez de los sicarios.
