En medio de los desafíos sociales y ambientales que enfrentan las comunidades rurales de Colombia, la parroquia de Cocorná ha dado un paso ejemplar en la construcción del bien común al implementar un proyecto de intercambio de reciclaje por alimentos. Esta iniciativa, que hasta la fecha ha beneficiado a 48 familias y logrando recuperar 300 toneladas de residuos como plásticos, PETs y vidrios de las quebradas y ríos del municipio, representa una profunda apuesta por la vida, la dignidad humana y el cuidado de la casa común, como lo expresó el Papa Francisco en su encíclica Laudato Si’.

El proyecto tiene un impacto directo en varios niveles. En primer lugar, ofrece una solución concreta a la creciente crisis alimentaria que muchas familias enfrentan, especialmente aquellas que viven en condiciones de vulnerabilidad. Al entregar alimentos a cambio de material reciclable, se dignifica el esfuerzo ciudadano por proteger el medio ambiente y se genera una economía circular solidaria que no depende exclusivamente del mercado ni de la caridad, sino del compromiso comunitario.
En segundo lugar, el componente ambiental es de enorme valor. Sacar 300 toneladas de residuos de los ecosistemas hídricos no solo mejora la salud de las fuentes de agua y previene daños a la biodiversidad, sino que también representa una acción concreta contra el cambio climático. Este tipo de trabajo es un ejemplo palpable de la ecología integral que propone el Papa Francisco: una visión que une el cuidado del ambiente con la justicia social.

El respaldo de la Cooperativa Pio XII ha sido clave para sostener esta obra, mostrando que la colaboración entre Iglesia, economía solidaria y ciudadanía puede generar transformaciones reales. Sin embargo, para que este proyecto tenga sostenibilidad en el tiempo y pueda multiplicar sus impactos, es urgente una mayor participación de la institucionalidad pública. La municipalidad de Cocorná y la autoridad ambiental Cornare están llamadas a ver en esta iniciativa una semilla fértil que merece ser cuidada y potenciada.
Con una inversión decidida y una estructura de apoyo más robusta, este programa podría extenderse a más familias, ampliar las zonas de recolección, mejorar los procesos de acopio y clasificación, e incluso convertirse en un modelo replicable en otros municipios del Oriente antioqueño y más allá. La posibilidad de aumentar tanto las familias beneficiarias como las toneladas aprovechadas no solo es deseable, sino necesaria, en un contexto donde la pobreza y la crisis ambiental siguen siendo desafíos urgentes.

En definitiva, lo que está ocurriendo en Cocorná no es simplemente un proyecto social; es una expresión viva de una comunidad que entiende que cuidar la creación también es alimentar al prójimo, y que la solidaridad puede construirse desde los residuos, cuando estos se transforman en esperanza. Es momento de que más actores se sumen a esta cruzada, para que la casa común no sea solo un ideal, sino una realidad compartida, sostenible y justa para todos.

Escuche hoy, a las 7 de la noche, por Sinigual 90.5 f.m, la entrevista completa con el sacerdote Julio Cesar Giraldo, párroco de Cocorná hablándonos del Proyecto «reciclaje por alimentos».
