La llamada Violencia, con mayúscula, que ha dominado la historia de Colombia se ha prolongado hasta hoy en sucesivos golpes de sangre, en realidad ha sido una suma de muchas y variadas violencias con minúscula: políticas, sociales, económicas y religiosas.
En sus inicios, la desigual repartición de la tierra y la falta de espacios para participación política dieron cabida al uso de la violencia y la lucha armada. Un método que en los años siguientes se fue reforzando con la irrupción del narcotráfico, el narcoterrorismo, la presencia de nuevos actores políticos y armados en un contexto de lucha revolucionaria, Guerra Fría y guerra contra el terrorismo que han ido transformando el conflicto en su razón de ser y métodos de subsistencia.

Diego Macía, concejal del municipio de Rionegro, fue víctima de la guerra, pues perdió hace 20 años a su hermano, él recuerda una oleada paramilitar desde el año 2000 al año 2002, la cual acabó con la vida de muchas personas.
Hoy Macía manifiesta que, «lo que ha sido la guerra ha sido algo devastador que definitivamente el Oriente Antioqueño fue muy golpeado no solo la parte alejada, donde definitivamente sufrieron la guerra de frente, donde muchas personas tuvieron que desplazarse a los centros, sino que también en estos centros donde había cierto desarrollo también se vivió una guerra por parte de grupos paramilitares, las llamadas convivir, sin duda un lastre que el Oriente Antioqueño carga aún, y personas como mi familia lo sufren».

Asimismo, Macía resaltó que, «lastimosamente todavía veo lejos un país en paz, sin embargo yo veo un país que cambió la mentalidad y se nota en los diferentes espacios sociales, espacios políticos, sin embargo veo que hay una gran fractura del tejido social, y eso mientras haya desigualdad, mientras no haya justicia social, yo creería que la violencia continúa sea en el espacio que sea, sean en los grupos que sean, tenemos que empezar a mirar como iniciamos una vida distinta desde la construcción civil y desde querer a Colombia realmente».
De igual manera él expresó que, «el país lo están desangrando, yo creo que lo que tenemos que tener es una nueva generación de políticos que no estemos pensando en lo personal, sino que estén pensando en lo social para intentar cambiar algo, mientras las condiciones sociales sean las que hay hoy, tendremos violencia por muchos años más».
Hoy Macía hace un llamado a la reconciliación y al perdón, al cambio para tener una mejor Colombia.
